CLAVE GENÉTICA 41: NUEVOS COMIENZOS

 

Cada año, hacia fines de Enero, concretamente desde el día 22 hasta el día 27 el Sol ingresa en la Clave Genética 41. El significado en este momento es potente y real para las personas nacidas en estos días y también para todos aquellos que tienen algún planeta de su carta en estos grados. 
Este un momento natural para que nazcan nuevos proyectos. Y, es el mejor momento para establecer las intenciones de un Año Nuevo. El Sol de Personalidad en la puerta 41 te dice siempre que aquí está el comienzo de algo.
Esto quiere decir que el comienzo de todo se origina en un nivel genético, y que la Clave/Gen 41 es la única capaz de poner en marcha el arranque de todos y cada uno de los procesos genéticos.
Ese es el verdadero momento donde cada año se inicia el ciclo de la vida.
Aquí en la clave genética 41 es donde emergerán súbitamente las experiencias más inesperadas de todas y también es el mejor momento para dar inicio a nuevos planes.
Por otro lado, si observamos los Nodos de la Luna vemos que han cambiado, el Nodo Norte ahora se sitúa en la puerta/clave 8 y el Nodo Sur en la puerta/clave 14, hay un cambio de entorno y lo que esto significa lo trataremos en otro momento.

El tema de esta clave g 41 es la presión evolutiva que anima a cada persona a experimentar nuevos comienzos, y nuevos conocimientos, a través de los cuales seguir evolucionando. Es un momento ideal para iniciar un conocimiento interno y lo ideal bajo mi punto de vista es hacerlo recorriendo el sendero de las claves genéticas.


El conocimiento de las claves genéticas desarrollado por Richard Rudd, es un viaje hacia el interior donde partiendo de las bajas frecuencias de cada clave avanzamos hacia un aspecto más elevado de dicha frecuencia para convertir los miedos que allí se alojan en dones que nos permitirán más amplitud de conciencia, más luz, más avance.

Si recordamos los temas anteriores, veremos cómo nos han conducido a este nuevo ciclo que comienza. La clave 10 nos instó a preguntarnos quien realmente queremos ser, la 58 nos preguntó que podemos y queremos cambiar, mientras que la 38 nos pidió actualizar a nuestro guerrero espiritual. La 54 examinó cual es nuestro lugar en el conjunto y quienes son nuestros aliados, después la clave 61 nos puso en contacto con la inspiración correcta y finalmente la 60 nos puso los pies en la tierra con su sentido del realismo. Ahora estamos listos para un nuevo proceso.
Hay dos conceptos fundamentales para introducirnos en el significado de esta clave 41: 
el ADN y los Campos Morfogenéticos.

La Clave Genética 41 y sus diferentes niveles de frecuencia conforman un arquetipo verdaderamente excepcional. Él soporta por sí mismo una importantísima función dentro de la matriz genética humana, relativa a lo que en genética se conoce como codón de inicio, y a través de esta extraordinaria Clave Genética vamos a poder entender qué significa esto.

El código genético está formado por una combinación de solo cuatro letras: a,t,c y g. Estas letras se llaman bases y representan los bloques de construcción básicos del código genético completo. Ocultas en estos miles de millones de combinaciones de letras están las instrucciones específicas que debe seguir el cuerpo. Al ir descifrando el código de la vida, los científicos descubrieron que había lugares dentro de la secuencia donde el cuerpo siempre parecía saber cómo comenzar a construir. 

Descubrieron que si el cuerpo advierte las letras atg en una secuencia, siempre actúa con las instrucciones que siguen a esta secuencia.
Por esta razón se le conoce como Codón de Inicio, porque opera como si se tratase de la puerta principal de entrada al código mismo.

Esas cuatro letras corresponden a la abreviación de las cuatro moléculas orgánicas a las que representan: A por Adenina, T por Timina, C por Citosina y G por Guanina, conocidas técnicamente como nucleótidos.

Evidentemente la secuencia de estas letras y su lugar dentro el ADN es lo que determinará no sólo cómo funcionamos, sino también las diferencias existentes entre todos los seres humanos; y es que no es lo mismo tener a ATGCTAGA que tener AATCGCACC y no es lo mismo tener esta secuencia en el gen que codifica el color de los ojos, que en el gen que codifica el colágeno de la piel.

Todas estas letras se van disponiendo secuencialmente a lo largo de dos cadenas que se van entrelazando formando una doble hélice (de ahí la típica imagen que todos tenemos en mente de la cadena de ADN).

Gracias a esta descripción podemos comprender cuán importante es la  Clave Genética 41, ya que como arquetipo genético de funcionamiento en la consciencia humana, su mensaje es de tremenda importancia para todos nosotros.

Al nivel de la  Sombra, la  Clave Genética 41 se centra en los temas de la fantasía y los sueños y nos informa que estar al servicio  de la Fantasía es como sostener la llave de todos los sueños en tu mano pero sin introducirla nunca en  la cerradura.


 
Tanto si actúas en la baja frecuencia de esta clave como si no, sin duda vas a sentir su influencia, pues, como ocurre con todas las Sombras, ejerce su gran poder a través de la frecuencia colectiva del planeta. Debido a esta energía mal canalizada, nuestro planeta está poblado de personas que sueñan con una vida mejor pero que, por una razón o por otra, se sienten incapaces de convertir sus sueños en realidad.

La Fantasía crea una presión continua en los seres humanos: la presión por evolucionar.
Cuando esta presión se distorsiona en el nivel de la baja frecuencia, se percibe como la necesidad de  sentirse feliz  a toda costa. Así es como comienza  «la rueda del Samsara»: un ciclo sin fin de sufrimiento en el cual nos sentimos atrapados por la necesidad de satisfacer los deseos. Debido a la ignorancia de este proceso  hemos malinterpretado las instrucciones que nos han sido entregadas en el ADN colectivo. Y todo comienza aquí, en esta Clave Genética. 

Se ha de entender que:

El deseo en sí mismo no es el problema, pero sí lo es que el deseo venga después de la Fantasía, porque la Fantasía solo es la mecha que prende el combustible del deseo.
Entonces, ¿cómo hemos malinterpretado un código tan vital de nuestra naturaleza?
¿Hay algo que podamos hacer al respecto?
En primer lugar asumir que:

* La fantasía se queda en nuestro pensamiento, nada en nuestra cabeza y fomenta nuestra mente creativa.

* El deseo es algo más que fantasía. En el deseo hay un componente de acción, una intención de movimiento, mientras que en la fantasía el componente es solo mental.

La Sombra de la Fantasía te impide sentirte completo, porque la mente no descansa en el ahora, sino que oscila entre los sueños del futuro y la revisión del pasado. Sin embargo, el mayor problema de esta Fantasía es que te impide consumar tus sueños. Te conviertes en un adicto a la esperanza de que el sueño venga a tu mente, más que en despegar en la dirección a la que apunta tu sueño. Esta es la razón más común por la que la gente vive de las fantasías que le ha aportado su ámbito cultural: películas o realidades alternativas creadas por la tecnología o por internet que se han convertido en la última gran fantasía adictiva para la humanidad.

Las fantasías inconscientes acechan en nuestra vida interior. Soñamos con una vida perfecta, matrimonio, pareja, cuenta bancaria, poder, iluminación. . . Sin embargo, si nuestros sueños no están fundamentados, nunca llegarán a buen término. Soñamos, esperamos y fantaseamos acerca de cómo 'eso' podría ser mejor. Y ese 'eso' es el asesino. Es el combustible perfecto para nuestras fantasías y la raíz de nuestra decepción, dolor y sufrimiento.

La gran enseñanza de esta clave genética es dejar ir nuestro apego a los resultados que deseamos para el futuro. Por supuesto, tenemos que planificar. Pero es importante ceñirse al plan con ligereza, porque el cambio está por todas partes. Entonces, considera tus fantasías. Y observa cómo te estás preparando para la decepción. Incluso si alcanzas tu fantasía, no te realizarás. Otra fantasía simplemente aparecerá en su lugar. Este Clave Genética  trata de ver a través de los trucos que nuestra mente juega con nosotros, es solo una cuestión de ver a través del juego.

Todas las frecuencias de sombra están marcadas por bucles de retroalimentación que nos mantienen en estados de sufrimiento. Nos quedamos atascados en un cierto patrón de hacer las cosas que sigue alimentando el mismo comportamiento.

La Fantasía en sí misma es algo precioso, pero si te impide vivir de verdad, se convierte en un escaparse
de la vida para perderse en la mente. Una vez que quedas atrapado en esos patrones mentales, adictivos, es muy difícil reconocerlos y romper con ellos.

Muy pocas personas tienen el coraje de defender sus convicciones, mientras que otras permiten que sus sueños influyan en su vida diaria de manera proactiva. La frecuencia del miedo de esta clave está forjada desde la infancia, a quienes maestros y padres bien intencionados les dijeron que sus sueños eran fantasías y sus esfuerzos por lograrlos demasiado idealistas.

El patrón reprimido de esta sombra es: La Ensoñación.
Es escaparse de la vida por la vía de la fantasía y no vivir en el mundo real, interpretando cualquier cosa que se vea o se escuche  según su propia quimera.
Cuando esta sombra se manifiesta, no queremos realizar nuestros sueños, sino que nos hacemos adictos  a los mundos internos que hemos creado en nuestra mente y somos  gobernados por un miedo profundo que no nos permite tener relaciones humanas adecuadas. La ensoñación se manifiesta con frecuencia como un tipo de letargo que da lugar a un colapso gradual de los sistemas energéticos del cuerpo físico, en especial los sistemas vascular y digestivo. El único modo de salir de este bucle mental es comenzar a manifestar las fantasías de forma creativa en el plano material.

Patrón reactivo: Hiperactividad.
La cara reactiva de esta Sombra es una energía de puro manojo de nervios. Estas personas están siempre superadas por las circunstancias y arrastradas a propulsión por sus fantasías. Este tipo de actividad termina inevitablemente quemada, ya que el poder de la visión que están intentando manifestar en el mundo supera las propias limitaciones del plano material. Su insaciable apetito los conduce hacia problemas más y más profundos, que van minando su sistema nervioso con una presión enorme. El colapso de este tipo de naturaleza reactiva es inevitable y a menudo resulta muy dramática y destructiva para todos los implicados. La esperanza para estas personas llega cuando son capaces de permitir que otras entren en su vida interior y cuando renuncian a la obsesión de manifestar sus fantasías exactamente igual que fueron diseñadas por su mente.

EL DON: LA ANTICIPACIÓN

La clave 41 Sería como el proceso de cuidar un bonsái, podamos las hojas que no queremos que sigan creciendo en esa dirección, para darle energía y espacio a la orientación que deseamos que tenga, así que como el sabio jardinero nos anticipamos y eliminamos las fantasías y los sueños que necesitan podarse de aquellos que están listos para florecer desde nuestro primera inspiración y ser traídos a la existencia.

El don de la anticipación tiene que ver con la ruptura. Detecta el momento y el lugar donde hay que cortar. Y, por lo tanto, puede proporcionar experiencias completamente nuevas: ciclos de vida completamente nuevos.
Vemos pues, que esta Clave Genética representa la presión básica por evolucionar: buscar nuevas  experiencias. Este impulso evolutivo es el secreto de esta clave: el don de la Anticipación.

Una de las primeras cosas de las que te comienzas a dar cuenta al conectar con la energía de esta clave es de la presencia de los Campos Morfogenéticos. Rupert Sheldrake fue el primero en postular esta hipótesis, y lo describió así:
Un Campo Morfogenético es, básicamente, una red de energía invisible que comunica información concreta más allá del tiempo y del espacio. Dependiendo de nuestra sensibilidad, podemos acceder a información del pasado o del futuro de un campo específico.

Cada codón de inicio dentro de cada célula de tu cuerpo está conectado electromagnéticamente entre sí. Este es el fundamento del cuerpo holográfico, que a su vez está vinculado electromagnéticamente al universo holográfico. Por lo tanto, cada impulso dentro de ti se comunica al todo, al igual que cada impulso dentro del todo se refleja químicamente en tu ADN. Una vez que hayas descubierto la habilidad de influir en tu propio ADN, literalmente puedes reprogramar cada célula dentro de tu cuerpo.

En otro orden de cosas, el escritor y científico, especialista en física cuántica,  Vadim Zeland, plasma unos revolucionarios principios de gestión de la realidad, con un nuevo concepto llamado Transurfing. Nos  enseña a deslizarnos a través de la realidad  de una nueva forma, y elabora un nuevo término para hablar de ella al que denomina: péndulos. 
Los Péndulos, son estructuras sicológicas que ejercen un enorme poder sobre el hombre individual y que hacen que nuestra vida se convierta en rutinaria y esclava o exitosa y ejemplar.

De manera que si estás funcionando desde las bajas frecuencias de cualquiera de las claves genéticas entrarías a estar condicionado por el mundo de los péndulos destructivos o elevando tu frecuencia vibratoria al conectar con Anticipación con el campo morfogenético que esté relacionado con tu máxima aspiración.

Cada Clave Genética toma fortaleza y poder de aquellos que estuvieron aquí antes que nosotros, y, al mismo tiempo, también sintoniza con los que aún están por nacer. Eso explica por qué ciertas personas parecen tener premoniciones sobre el futuro.

Las premoniciones a veces tienen lugar en personas que reciben una repentina descarga de frecuencias debido a un shock, o también mientras están en un determinado lugar con un fuerte campo morfogenético físico o mental, como sería el caso de aquellos que son capaces de recibir información de los Archivos Akhasicos. 

La mayoría de los fenómenos ocultos son el resultado de repentinas explosiones electromagnéticas debidas a la Clave Genética 41. Estos impulsos a menudo se malinterpretan, sobre todo si la premonición se extingue rápidamente y la frecuencia de la Sombra -la fantasía- toma el control de la situación. 

La mente dibuja su propia fantasía sobre lo que acaba de experimentar y las personas pueden interpretar esas sensaciones e impresiones de muy diversos modos, desde la visión de fantasmas al recuerdo de vidas pasadas.

Si eres capaz de mantenerte a una frecuencia elevada con este don, podrás también, literalmente, conectar con todo tipo de valiosas informaciones del campo morfogenético.
Toda la genialidad emerge de este campo y es ampliada y potenciada por otros que ya dejaron su huella. Mozart es un ejemplo estupendo de hombre con una fortísima activación de este  Don de la clave 41.

Mozart nació en un mundo regido por la música y su propio padre, que era uno de los maestros musicales del momento, lo guió con disciplina en
ese sentido. 
No es de sorprender que Mozart se diera cuenta del campo morfogenético musical en expansión de su era, el que ahora conocemos como estilo clásico. 

Él anticipó su desarrollo y lo manifestó en el plano material, que es justo donde estriba la diferencia entre el Don y la Sombra. Es la diferencia entre el genio y el no genio, ya que el genio manifiesta, mientras que el -no genio- solo sueña.



La  Clave Genética 41 está también relacionada con los temas de liderazgo. El líder que sabe cómo manipular la fantasía colectiva puede tener un enorme impacto en los otros.


 Los verdaderos líderes tienen que superar el miedo intenso a la humillación, porque cuando la  Clave Genética 41 declare sus sueños en voz alta y se mantenga firme, se arriesgarán a ser malinterpretados con facilidad. Los que traen al mundo lo nuevo tienen que afrontar siempre este reto.

Cada impulso que se da dentro de ti se comunica, por lo tanto, con el todo, del mismo modo que cada impulso en el todo se refleja químicamente en tu ADN. Una vez que descubres el truco para influir en tu ADN, puedes, literalmente, reprogramar cada célula de tu cuerpo. Sin embargo, para activar la secreta fórmula alquímica que acompaña los más altos estados de consciencia dentro de tu cuerpo has de aprender primero a superar toda la inercia de la humanidad y estar liberado de péndulos destructivos que absorben y controlan tu mente y tu energía.

SIDHHI

Al ahondar en esta Clave Genética, ya hemos visto que en el cuerpo físico se observa un espejo holográfico del universo.  Cuando extendemos este modelo a nivel macrocósmico y lo elevamos hasta su máxima frecuencia, alcanzamos una cota que al mismo tiempo es espectacular y aterradora.
La cuestión es: ¿a qué se parece este codón inicial y qué significa llegar a la Fuente de todo lo que es?

Emanación es una palabra usada por la antigua metafísica y por los sistemas místicos como un término para comprender algo que, en realidad, es inalcanzable. Uno de los sistemas místicos más conocidos es la Cábala, cuyo dogma principal es un mapa conocido como la doctrina de la emanación.


En resumen, la doctrina de la emanación apunta hacia un modelo fractal del universo en el que todo emerge de un modo infinito, como una imagen reflejada de sí mismo.
Los cabalistas usan la simbología de las diez esferas o sefirah, cada una de las cuales (sefirot, en singular) emana de otra, para representar los diversos niveles del espíritu que descienden sobre la materia. 

La fuente primigenia, conocida como Ain Sefirot, representa lo innombrable, lo inconcebible, una luz de poder ilimitado de la que emana todo lo demás.
Aunque la Cábala es un modelo asombroso del universo con muchos usos y dimensiones, no deja de tener algunos puntos débiles, porque todos los modelos son imperfectos debido a las limitaciones del lenguaje. 


Ningún lenguaje puede aproximarse al verdadero y profundo significado de la palabra Emanación, pues es un término que contiene el concepto del infinito en sí mismo.


Representa la fuente de todo, una fuente que se ha llamado de muy diversas maneras en las diferentes tradiciones, dado que el hombre ha intentado siempre comprenderla.


Otro aspecto interesante que nace de la contemplación profunda de este Siddhi es que en algún profundo lugar de tu ADN yace un código cuyo único propósito es catalizar ese estado que hemos llamado iluminación. Puede ser un poco chocante para muchos buscadores saber que la iluminación no viene dada por lo que estén haciendo a nivel externo, la iluminación es un -no evento- espontáneo e «informal», se trata de un proceso químico que nadie sabe por qué, cuándo o a quién le sucederá. Es una emanación que, simplemente, irrumpe desde una fuente desconocida.

No hay un cómo en este Siddhi, lo que es una idea aterradora para nosotros, porque eso significa que no podemos hacer absolutamente nada para catalizar el estado de iluminación.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Cual es el Propósito de Tu Vida?